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El museo de nuestra ciudad, emplazado en
pleno corazón del vivero Florentino Ameghino, lleva por
nombre Museo Punta Hermengo.
Comenzado el siglo XX José María Dupuy (hijo) asumió
como Subprefecto de nuestra ciudad. Su función principal
era la seguridad marítima y de los bañistas que llegaban
a nuestra ciudad para pasar sus vacaciones.
Las inquietudes de Dupuy fueron más allá de sus deberes
ya que destinó su tiempo libre a la recolección de
material de ciencias naturales que exponía
posteriormente en un local del edificio de
Subprefectura, ubicado en la rambla. Su amistad con el
viajero naturalista Lorenzo Parodi hizo que se
contactara con las más importantes personalidades
científicas de su época, de lo cual existe una
interesante documentación.
El mismo Parodi poseía una "chacra-museo" en lo que es
hoy día la Diagonal R. Mitre. Dupuy dejó su cargo en
1930 y se trasladó a Quilmes llevándose su colección
particular. Similar suerte corrió la colección de
Parodi. Recién en la década de 1970, un grupo de
entusiastas aficionados impulsó la idea del museo, que
se concretó en 1973. Luego de un período de conflictos
en el cual la mayor parte del material se pierde, en
1975-1976 la Municipalidad y una Comisión presidida por
el Dr. Juan Manuel Duclós Peña y Roxana
Sciorilli-Borrelli, solicitaron a las autoridades
provinciales los edificios ubicados en el Vivero
Dunícola "Florentino Ameghino", inaugurándose el museo
en 1977. Se le asignaron también cinco hectáreas para su
parque propio y futuras ampliaciones, y luego el vivero
pasó a la Municipalidad (1979). Hasta 1983 sobrevino
otro lamentable retroceso para la institución y desde
entonces se inició una lenta tarea de reestructuración.
El museo Punta Hermengo, situado en el vivero, se divide
en dos ámbitos distintos donde podemos encontrar un área
histórica y otra dedicada a las ciencias naturales.
La sección histórica nos deja observar carros de fines
de siglo y una colección de fotografías que hacen jugar
a la imaginación trasportándonos a la época de antaño
cuando Miramar era una joven villa turística. En cambio,
la parte que involucra a las ciencias naturales nos
enfrenta a fósiles, animales embalsamados, como también
a utencillos pertenecientes a los indios Pampas que
moraban en la zona. |