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Un punto obligado para visitar, donde la
naturaleza nos demuestra toda su majestuosidad. Un
bosque de 502 hectáreas que se ofrece como un atractivo
turístico para toda la familia.
Su nombre se lo debe al gran naturalista argentino que
realizara innumerables investigaciones en el sudeste de
la provincia. Para conocer su origen, tendremos que
remontarnos al año 1923, cuando el Ministerios de
Asuntos Agrarios de la Provincia decide su creación para
el estudio y el afianzamiento de los médanos de la costa
provincial. La antigua estación experimental pasó a ser
productora de especies forestales y de esta manera se
convierte en un vivero, con el paso del tiempo llegó a
ser el lugar con mayor cantidad de árboles madres del
país.
Actualmente, el vivero se encuentra en manos de la
Municipalidad de General Alvarado, que lo utiliza como
vivero y al mismo tiempo ha determinado un sector para
emplearlo como parque recreativo. En este espacio,
también podemos encontrar el Museo, la Gruta de Lourdes
y las zonas de los fogones donde se puede ir a almorzar
en familia, hacer un asado con los amigos, disfrutando
de las ventajas de la vida al aire libre.
Con sendas y caminos para recorrer, el paseo permitirá
observar varias especies arbóreas especialmente pinos,
acacias y eucaliptos en sus distintas variedades.
En un escenario donde predomina la naturaleza nos es
difícil resistirnos a disfrutar del ambiente acompañados
por el incesante arrullo del mar, que se potencia con el
aroma de la vegetación.

Gruta de Lourdes
Fue inaugurada y bendecida el 20 de abril de 1980, año
dedicado a la Virgen María, su construcción a base de
madera de pino del lugar y piedras cobija una replica de la imagen
original de la virgen que se presentara a los pastores
en Lourdes, Francia.
Este rústico ambiente invita a la meditación y al
recogimiento ya que en él se enfrenta el hombre a su
espíritu en la intimidad con su creador.
El 11 de febrero se celebra una misa en su honor a la
que asisten gran cantidad de fieles. Esta emplazada entre ambas secciones de
fogones, de forma paralela al camino principal que
recorre el vivero. |