Con ramas de olivo, los fieles recorrieron el centro de la ciudad como parte de las actividades que propone la Parroquia San Andrés por Semana Santa
Miramar vivió una emotiva jornada de fe en el marco del Domingo de Ramos, a pesar de las condiciones climáticas adversas que amenazaban con lluvias durante gran parte del día.
Una importante cantidad de fieles se congregó para participar de la tradicional peregrinación, que reunió tanto a vecinos como a turistas en uno de los momentos más significativos del calendario litúrgico. Con ramas de olivo en mano y en un clima de recogimiento, los asistentes acompañaron el recorrido reafirmando su compromiso religioso.
El evento contó además con un operativo especial de tránsito, dispuesto para garantizar la seguridad y organización de la circulación vehicular en los sectores afectados por la actividad. Gracias a estas medidas, la jornada se desarrolló sin inconvenientes, permitiendo que la celebración se llevara adelante con normalidad.

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